miércoles, 28 de diciembre de 2022

El aprendizaje activo

Se me plantea la duda de si la pedagogía o la metodología que se usa en educación es realmente la más adecuada. Como indicaba Rosa Liarte, en una de sus conferencias sobre aprendizaje activo, si nos fijamos en una foto de hace cien años y en una foto actual nos damos cuenta de que el tipo de educación no ha cambiado en todo este tiempo. Sin embargo, durante todo este tiempo, el mundo ha cambiado mucho. El sistema memorístico que se usaba antiguamente carece de sentido en la situación actual en la que la información está al alcance de la mano, a través de un teléfono móvil o a la distancia de un clic. Parece que ha perdido importancia aprender las listas de reyes visigodos, como salía en los comics de Zipi y Zape, ya que se pueden consultar a través de cualquier buscador. Ante este cambio tan obvio solo cabe plantearse cambiar el método, ya que resulta obsoleto e ineficaz para formar a los alumnos.




Una de esas nuevas metodologías de enseñanza es el aprendizaje activo. Como bien dice el nombre es una estrategia de aprendizaje que se centra, sobre todo, en la experiencia educativa del alumno y promueve su participación de una manera activa y consciente en su proceso de aprendizaje. No podemos olvidar en ningún momento que este tipo de aprendizaje está diseñado para que le sea más sencillo al discente comprender la materia a cubrir en la clase. Durante este proceso de aprendizaje se busca que el alumno se involucre, de manera que no se trate solamente de dar una respuesta a lo planteado por el docente.

Se definen cinco tipos de aprendizaje activo: Aprendizaje basado en proyectos, aprendizaje basado en problemas, aprendizaje basado en tareas, aprendizaje basado en retos y aprendizaje por descubrimiento. Estos cinco tipos de aprendizajes activos comparten la mayoría de sus características y diferenciar uno de otro, en algunos de los casos, me parece que es por matices anecdóticos. Por este motivo voy a centrarme en el aprendizaje basado en proyectos (ABP).

A la hora de plantearnos poner en práctica el ABP debemos tener en cuenta varias cuestiones:

- Ha de tener contenidos significativos: esto es que debe centrarse en conocimientos y aptitudes basados en los planes de estudio. Cuando el discente trabaja en un proyecto estudio los contenidos que se quieren lograr de una forma mucho más profunda. Por este motivo se intentará que los alumnos vean el proyecto como algo real, cercano a su entorno y a sus intereses.

- Se creará un contexto: el escenario donde se desarrollará el ABP debe abarcar varia materias, así se abordará la misma temática desde distintos puntos de vista.

- Se propiciará la necesidad de saber: se puede crear esa necesidad, o incentivarla, a través de algún video, un artículo, una noticia del periódico o una publicación de internet. Esto provocará la activación de la curiosidad de los alumnos, haciendo surgir en ellos preguntas y esa necesidad de saber.

- Formularemos una pregunta que dirija la investigación: ha de ser de respuesta abierta, estimulante y que tenga relación con la materia que el alumno debe aprender. Esta pregunta dirigirá el fin del proyecto, para evitar que el discente entienda el objetivo del proyecto.

- Trabajo colaborativo: una de las bondades de este tipo de aprendizaje es el fomento del trabajo en grupo, de manera que han de identificar la tareas a realizar y las responsabilidades, además de repartirlas.

- Investigación e innovación: se trabajará en torno a la cuestión planteada buscando información en libros, a través de internet, documentales, noticias,... que les ayudará a hacerse más preguntas y a realizar sus propias conclusiones.

- Guía docente: durante todo el proceso el docente guiará a los alumnos, evaluará y realizará retroalimentación del trabajo realizado. Esta valoración y retroalimentación, en todo momento tendrá un carácter constructivo y se promoverá que el discente pueda aprender del error.

- Presentación del producto final: estos resultados deben exhibirse ante una audiencia real, bien a alumnos de otras clases, padres y madres de alumnos,... Para que otras personas puedan reflexionar sobre el trabajo realizado y sobre lo que han aprendido a lo largo de todo el proyecto.

Quizá lo que más llamó mi atención a la hora de preparar este tema fue la necesidad de crear un producto final tangible, aunque el tema de tangible puede llevar a confusión, porque un vídeo podría ser un producto final tangible. En realidad es que se haga algo casi al final del proyecto, que refleje lo aprendido y que se pueda compartir con los compañeros, o en general, exponer ante una audiencia. Indicaba que el producto se presenta casi al final, ya que después de la exposición debe existir un proceso de autoevaluación y reflexión sobre lo aprendido.

Opino que llevando a cabo un proyecto como el indicado anteriormente se pone al alumno como protagonista de su propia experiencia educativa, lo que implica una mayor participación del alumnado, que puede ver, de una manera real, que lo que está aprendiendo tiene un sentido y una posterior aplicación en su vida profesional.

En la situación mundial actual debemos adaptarnos a la realidad cambiante en la que vivimos y el método de aprendizaje basado en proyectos puede ser una herramienta muy útil en este sentido. Con las enseñanzas activas lo que queremos es esto y el objetivo principal que buscamos, con los nuevos modelos de aprendizaje, es formar personas capaces de buscar conocimientos y ponerlos en práctica.

lunes, 19 de diciembre de 2022

¿Calificar o evaluar?

 La clase de hoy ha tratado sobre la manera de calificar o de evaluar, la forma de hacerlo y de cual era lo más conveniente. 

Mi idea sobre el tema era la de calificar, ya que durante toda mi vida, como estudiante, es a lo que me he tenido que enfrentar. Es verdad que el término de calificar va íntimamente unido a la idea de clasificar, y que la palabra clasificación implica separar, seleccionar e incluso excluir. Separar entre discentes más listos y menos listos o los que valen y los que no valen. Seleccionar a los mejores y excluir a los peores, o a los no válidos, según el sistema. Se suele preguntar ¿cuánto has sacado?, cuando uno recibe el resultado de un examen. No sé si te habías parado a pensarlo, al escribirlo me ha venido a la mente la imagen de una tragaperras, en la que uno echa dinero y saca o no un premio. Y es que lo que importa cuando uno recibe una nota de un examen es el resultado. Parece que todo se reduce a una suma matemática y por el camino hemos perdido todo el esfuerzo que supone la obtención de esa calificación. Otra de las características de la evaluación es que los resultados obtenidos, normalmente, son definitivos y permanentes, no suele haber opción de mover esa nota y si el sistema es de una media de los resultados obtenidos en exámenes puntuales, no contará la mejora que haya podido experimentar el discente. Este sistema de calificaciones no da opción al diálogo o a la retroalimentación, ya que la nota es la nota y el discente tampoco se pregunta el por qué de la misma, simplemente la acepta. ¿Es todo esto correcto?¿realmente es el sentido que queremos darle a este tipo de valoración?.

El objetivo de evaluar o valorar cualquier cosa debe tener un objetivo. En este sentido el sistema de calificaciones pierde su sentido, ya que lo único que nos muestra es que un discente en un día en concreto, a una hora determinada mostraba un nivel de conocimiento. No tiene en cuenta ningún factor que pueda influir en este resultado. También es subjetiva la corrección que se produce por parte del docente, ya que somos seres humanos y nuestro estado de ánimo es cambiante, con lo que seguramente si corregimos un examen a diferentes horas del día, o en diferentes días, seguramente nos daríamos cuenta que las notas que asignamos son diferentes.



 

Ante esto cabe plantearse el cambio de sistema de calificaciones por el de evaluación.

En la evaluación se intenta que el proceso esté permanente ligado al aprendizaje y se vaya valorando lo que el discente va asimilando del aprendizaje. Las estrategias para realizarlo son variadas, no se resume a un examen o prueba. Nos permitirá recoger evidencias para poder analizar, emitir un juicio sobre ellas y tomar decisiones. Este sistema permite, tanto al docente como al discente, mejorar cuestiones relativas al proceso de aprendizaje, la identificación de fortalezas y avances, así como las dificultades. Intenta favorecer la reflexión, diálogo e interacción entre docente y discente. Así mismo promueve el involucramiento activo de los discentes en el proceso formativo.

Ante todo lo expuesto anteriormente sobre el sistema de evaluación, seguramente pensarás en qué estamos pensando par no adoptar a ciegas el mismo. Si nos fijamos en el sistema educativo, aunque queramos eliminar este método de calificaciones nos topamos que al superar el bachillerato el acceso a la universidad es a través de las calificaciones que el discente haya obtenido, sumado al resultado numérico que haya obtenido en la prueba de acceso a la universidad. Una vez que el discente se encuentra cursando la universidad esto sigue repitiéndose y los resultados de las pruebas, de las distintas asignaturas, sigue siendo de una forma numérica. La posibilidad de que sea concedida una beca es a través de los resultados académicos. Una vez que se ha terminado la universidad, si el discente se presenta a unas oposiciones, éstas se otorgan en función de una prueba con un resultado numérico y la baremación de méritos también es de esta manera. Partiendo de la base de que el sistema educativo está creado por la sociedad, cuya función es formar individuos aptos para su incorporación en la misma, me surgen dudas sobre si es conveniente o no cambiar el sistema de calificación por el de evaluación. 



miércoles, 7 de diciembre de 2022

Todos competentes

 El tema en la clase de hoy ha sido "Innovación cuando las metas cambian". Previo a esta clase hemos tenido que hacer un trabajo de revisar una serie de textos y revisar la clase que posteriormente íbamos a recibir. Quizá lo que más me llamó la atención uno de los vídeos en los que contaban qué es la innovación docente. La primera idea que te viene a la cabeza es el uso de las últimas tecnologías o algún tipo de robot. En este vídeo, en concreto, decían que la innovación no es sólo eso. Quizá para un profesor que da clases magistrales, con el soporte de una pizarra, innovación sería hacer presentaciones en power point. Esto me hizo reflexionar en lo que entendía por innovación y me sentí bastante identificado con lo que se contaba. Cambiar o innovar, estoy de acuerdo que hay que hacerlo, pero con cabeza, sabiendo bien los cambios que hacemos y sin perder nunca el sentido de los mismos, que es facilitar el aprendizaje de los alumnos. Hay muchas alternativas a la hora de innovar y tendremos que saber qué es lo que estamos haciendo, con qué sentido y valorar si se logra el objetivo deseado.



Dentro de la primera actividad hemos tenido que hacer una primera actividad individual. Se trataba de proponer un titular para definir la asignatura. He pensado que un titular que definiría la asignatura sería "Cambiar para mejorar". En este titular esta resumido el espíritu de mejora constante de la innovación y el sentido de que se hace con un objetivo la mejora. 

La siguiente parte de la actividad ha sido por parejas. A mi me ha tocado hacerla con Mario y hemos puesto en común lo que sabíamos sobre las competencias en educación. Hemos definido "competencia" como los conocimientos, actitudes y habilidades que debe adquirir un estudiante al final de cada etapa educativa, además hemos definido las 8 competencias clave que vienen recogidas en la LOMLOE, desarrolladas en el BOE y en el BOCyL.

Después de esta actividad hemos estado viendo el sentido de las competencias para cada etapa formativa y el carácter evolutivo o constructivo de las mismas, así como el desarrollo de interdisciplinar de todas las materias. He tratado el informe para la UNESCO de Jacques Delors(1996) "La educación encierra un tesoro" y me ha parecido que las competencias se basan en el mismo. En él se definen estos cuatro pilares del aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir con los demás, aprender a ser, así como la relación que tienen todos entre si. Esa relación directa entre el aprender a conocer y el aprender a hacer, ambos definidos dentro del contexto del aprender a vivir con los demás y como la suma del tres es lo que define el aprender a ser.

Después de esto hemos pasado a ver las 8 competencias claves recogidas en la LOMLOE, así como se desarrollan en base a estos cuatro pilares de la educación.

Mi crítica a la nueva ley no viene relacionada con lo que recoge la misma, sino que no existe una continuidad en el ámbito universitario. Queremos formar educandos de una manera, pero la universidad no cambia. Hace casi veinte años que terminé la carrera y ahora que he vuelto a la universidad veo que, aunque cambiase con el plan Bolonia, fue un toque de maquillaje y realmente no se ha producido un cambio real. Si anteriormente los alumnos se encontraban ante un gran muro al llegar a la etapa universitaria, en la actualidad ese muro será más alto, por esa resistencia al cambio por parte de la universidad.

Las competencias no se definen solamente para los alumnos, sino que también lo hacen para los docentes. Se han definido entre otras la capacidad de trabajar en equipo, gestionar los aprendizajes y hacer partícipes a padres y alumnos, el uso de las nuevas tecnologías y la importancia de la educación continua.

Se han definido las "Hard skills y Soft skills", traducido como competencia duras y blandas. Entre las duras estarían las académicas, tales como matemáticas o lengua y entre las blandas estarían las relacionadas con las relaciones interpersonales y habilidades sociales.

Para finalizar, hemos visto la importancia del profesor como motivador de los alumnos, como motor que propicie un clima adecuado de aula, así como promueva la participación de los alumnos. Sin duda el papel del docente no es sencillo, ya que para poder realizar todas las tareas que se le encomiendan hará falta, además de que el propio docente esté motivado, una implicación en cuanto a tiempo para innovar o para evaluar a los alumnos, que supone un aumento en su carga de trabajo.

La siguiente entrada tratará, entre otros temas, las metodologías activas en la educación.

Ultimas tendencias innovadoras

Dentro de las nuevas tendencias en pedagogía hoy hacemos parada en las Tecnologías de la Información y la Comunicación (en adelante TIC), el...